20 nov. 2013

Te controlan...

    Te impusieron una religión que te enseña a agacharte para que no mires a un gobierno que pretende estar sobre ti.

    Te hicieron creer que la belleza se relaciona al estatus social y el valor de una persona con el de sus pertenencias.

    Te han dicho que el valor nace de la hombría y la fragilidad de la feminidad.

    Te dijeron que las relaciones humanas se limitan a dos polos.

    Te embarcaron en una rutina que no quieres ni necesitas.

    Te amenazaron con un dios que castiga las preguntas y fabrica las respuestas.

    Te contaron una historia en que los buenos son los que tienen más armas y los malos los que se defienden con piedras.

    Te enseñaron que la frontera tras la que naces te hace diferente de los que nacen tras otras.

    Te muestran día a día que lo utópico es siempre imposible.

    Te inculcaron que madurar es dejar de soñar con cambiar el mundo y dejar de jugar en él.

    Te callan las ideas mientras te gritan las convenciones.

    Te encierran con un sistema económico que te obliga a desperdiciar tu vida buscando sobrevivirla.

    Te dijeron que las artes eran un pasatiempo y el trabajo una vocación.

    Te cegaron de la belleza de la naturaleza con la máscara de lo metafísico y lo artificial.

    Te ensordecieron de escucharte a ti mismo en silencio inundando de distracciones tu vida.

    Te alejaron de tus hermanos, los demás animales, para que los lastimes sin remordimiento.

    Te arrancaron de la comunidad exigiéndote que compitas contra tu prójimo.

    Te obligaron a ver el mundo a través del filtro que llaman medios masivos.

    Te quitaron tu individualidad uniformándote con la moda.

    Te robaron la esperanza de cambiar la historia diciendo que eres solo uno y no eres suficiente.

    Te han saqueado lo que ganas disfrazándolo con causas nobles.

    Te golpearon con ideales que no compartes, siendo tan joven que no lo notaste.

    Te hicieron fingir ser lo que ellos quieren que seas hasta el punto de olvidar quién eras.´

    Te forzaron a defenderlos a ellos haciéndote creer que te defiendes a ti y tu calidad de vida.

    Te mintieron tanto que te hicieron a ti mentiroso, y a la mentira una virtud comercial.

    Te ignoraron tanto que te hicieron ignorante a ti y de la ignorancia un sinónimo de felicidad.

    Todo ésto y mucho más te hicieron, y te lo siguen haciendo y tú sigues permitíéndolo por ninguna otra razón que porque así lo hacían y así lo hacen y así lo harán; o al menos, eso dicen.

    ¿Quienes son ellos?

    No son los gobiernos, no son las televisoras o las iglesias; son tus padres, tus hermanos, tus amigos, y todos nosotros, todos aquellos que estamos tan inmersos en éste mundo que se nos está olvidando que atrás de las naciones, los partidos, el dinero, las religiones, las guerras, la publicidad, las noticias, el comercio, los negocios, la educación, las leyes y la moral; no hay nada más que otros como nosotros, otros humanos idénticos, iguales a los que tenemos a nuestro lado; solo eso, otros humanos, que son nuestros hermanos genéticos, que proceden de la misma rama y capricho de la evolución, que pertenecen al mismo, y nuestro único, planeta.

    El mundo no cambiará con "encontrar y destruir a los malos", pues no existen, somos todos, y a la vez nadie pues ya no sobrevive ninguno de los fundadores de las ideas mayoritarias con que se rige el mundo actual, sólo quedamos los seguidores de dichas ideas; ninguna de ellas nació como un macabro plan, de hecho la mayoría de las ideas que rigen a la sociedad tenían mucha validez y lógica para el tiempo en que se escribieron, pero actualmente ya no se pueden aplicar a un mundo con tanta gente, recursos naturales en peligro y diversidad cultural coexistente.

    No hay solución sencilla, pero se debe empezar por entender qué está pasando y por qué; las ideas del pasado te controlan, y las ideas no se pueden combatir con armas, sino con otras ideas; no hay otra manera, el mundo necesita ideas, y para ello se necesita gente que las tenga, y para que haya gente así se necesita que primero romper con las ideas actuales.

1 nov. 2013

Calaverita de la calavera que sabe de la muerte pequeña.

Estaba la catrina, de pié ante una elegante cantina.
De ella emergen dos amantes que con pasos inconstantes;
llegados a un auto se detienen y estrujan en un abrazo.
De a poco escala de la holgura a pasión con locura.

Se les ve en la mirada que ya no pueden esperar
Mientras por las calles raudas las luces dejan de pasar
Su pálida pasajera se limita a observar
Al final del viaje su morada los acoge
Y les abre paso hasta la pieza en que se vuelven a tocar.

La huesuda observa con ansia inucitada,
pues aquella escena le es tan común como ajena
sus huesos tiemblan de ganas,
de tener piel la tendría en llamas.

"Cada vez que me toca llevarme debutantes"
Dice para si la elegante muerte.
Y así sigue hablando, con voz fuerte.
"Me arden las manos por los cuerpos calientes"

Se acerca a los amantes para el alma de alguno tomar;
sin embargo, el humor le cambia con los besos y caricias
invisible y ajena a ellos comienza a participar
con dulces tactos, de ambas presencias a cuál más.

Por su parte la pareja no para de amar
sintiendo roces que les regalan tiernos escalofríos
la flaca hermosa en su vestido largo sin escondrijos
siente no poder contenerse más y comienza a cantar

"Una noche más en que salgo a trabajar para con una vida o dos terminar"
"Una pareja más cuyas caricias me podrían sobornar"
"Pero a ambos me los llevo, no por hambre sino por miedo"
"De que un día yo me muera, en pequeño, al encontrar quién me quiera"
"Quien me regale piel para cubrir mis huesos y un manto de caricias luego"
"Sepan que sola me siento"
"Pues siempre, al final, sola me quedo"

La pasión en rubores y el sudor en nervios,
los amantes culminan la danza
y ya ninguna prenda les calza.

Rendidos al climax cada uno de su sexo,
Se acurrucan en un abrazo convexo
Si bien cualquiera que los viera los tomaría por dormidos
En ese día, con ese trío insospechado: ambos, fallecidos.

2 oct. 2013

La indistinguible línea entre de lo anecdótico y lo ficticio.

    ¿Conoce usted en persona a Bill Gates? Si claro, lo ha visto por TV, quizá hasta ha escuchado "su voz" en ella.

    ¿Conoció usted en persona a Einstein? Si, bueno, todos lo "conocemos" le hemos visto por doquier en muñecos y pegatinas, hasta en breves videos de cuestionable calidad.

    ¿Conoció usted en persona a Da Vinci? Vale, hasta su más íntimo "autoretrato" es del dominio público.

    ¿Conoció usted en persona a Pitágoras, Demóstenes, Sócrates, Aristótelesy hasta a Pilates (Seguro un gran gimnasta)? Bueno, pues de todos ellos hay "fidedignos" vestigios, hasta bustos esculpidos en mármol.

    ¿Conoció usted en persona a Siddharta Gautama o a Yeshua de Nazaret? Abundan, por millones, las representaciones "exactas" de su apariencia así como ruedan "incuestionables" ríos de tinta sobre "hechos" de sus vidas.

     En un ejercicio de sentido común, puede usted percatarse de que no conoce a ninguno de estos seres, pero ni si quiera al más cercano y con toda la tecnología del mundo a su disposición: A usted le han dicho o ha leído o escuchado al respecto de todos ellos. A través de uno o un millar de intermediarios que bien pueden ser de entera confianza o no.

     Considerando lo anterior respóndase usted en la misma lógica las siguientes preguntas:
   
    ¿Conoce usted en persona a Superman, a Batman, a Hellboy, a Spawn, a Gokú, a V, a Seiya, a Spiderman, a Kaliman, a Optimus Prime, a Twilight Sparkle, a Ulises, a Hércules, a Sansón, a Siegfiried, a Merlín, a Tepoztecatl, a Quetzalcóatl?

    Igual que para las preguntas anteriores la respuesta es: No

    Claro, en el segundo caso alguien en la cadena de intermediarios admite abiertamente que el personaje es producto de la ficción, que proviene de la imaginación de algún artista o de varios.    Ese intermediario o intermediarios hace una diferencia que pudiera parecer abismal, pero en realidad no es más que unpequeño detalle.

   ¿Qué hubiera pasado si Akira Toriyama o Stan Lee hubiesen asegurado que sus creaciones eran en realidad reflejos anecdóticos de seres reales? ¿Cuánto tiempo pasaría para que se les tachara de mentirosos o de profetas? ¿Qué diferencia haría tras siglos cuando la gente hablara de personajes del pasado?

    El punto de este texto es difícil de condensar, por ello he recurrido a ejemplos que no son otra cosa que la línea de pensamiento que también yo he seguido y que me ha llevado a las siguientes preguntas corolarias:

    - ¿Por qué es más válida la voz de un ser "real" que la de uno "ficticio"? Después de todo, para el hombre corriente no hay diferencia real entre ambos.

    - ¿Por qué habría de creer ciegamente en lo que ha llegado a nuestro conocimiento sin pasar por el método científico? No se puede negar la Ley de la Gravitación Universal de Newton, pero, ¿cómo saber realmente si la hizo un tal Newton, o si acaso existió?

    - La trascendencia de los seres no es producto meramente de sus actos, pues por enormes o diminutos que sean las circunstancias en que los hacen permiten o impiden que se vuelva del dominio público dicha peripecia. ¿Cómo juzgar lo asombroso o no?

    - ¿Por qué volver un modelo a seguir a un ser del cuál, de hecho, no se sabe nada?

    Y más importante que cualquiera de las anteriores:

     ¿Por qué creer más en dichos seres que en uno de carne y hueso o viceversa?

8 may. 2013

HS - Diana - Sorrowful dreams - Variantes

    A continuación algunas variantes del dibujo HS - Diana - Sorrowful dreams - BN así como algunos de los trazos iniciales del mismo.

   Originalmente planeaba darle otros accesorios como su arco y una flecha, pero considerando lo que le pasó, de haberlos traido se habría sacado un ojo.

    Luego hasta se me ocurrió agregarle las gafas, sin embargo no tenían lógica, contrario a los demás accesorios que lleva que son de alto valor emocional e historico, las gafas eran solo un capricho (-sic- fetiche) de mi parte.

     Así que tras la limpieza el boceto final fue.
    Originalmente no estaba herida, aunque la escena de la novela dicta que si, quería evitar que se pensara que su gesto provenía del dolor físico.
    Pero finalmente me decidí a serle fiel a la novela y arriesgarme a la confusión con tal de experimentar  con los colores y los pinceles llegando así a la imagen final publicada en NewGrounds.
    Finalmente me entró el pudor y el amor por el personaje y me sentí tentado a subir una versión censurada a NewGrounds y quizá luego la final si el público lo pedía; para ello le agregué una muy improvisada ropa interior que me llevo al fuerte conflicto de elegir el color para no dañar la escencia mística de la imágen.

    En algún punto de la decisión del color (Blanco, gris, crema, turquesa, rosa pálido, etc etc) me valió el asunto místico y me puse a pensar más Victoria Secret para causar ciertas abominaciones de las cuales una quizá es aceptable.

   

HS - Diana - Sorrowful dreams - BN



    Diana se enfrenta a un sueño amargo, sin embargo valientemente contiene sus lágrimas. El dolor que siente puede que le sea nada en comparación con lo que siente en su interior a causa de lo que ha visto, las heridas en el alma hacen aquellas en su cuerpo insignificantes, y aún así su atlético cuerpo resiente aquello por lo que ha pasado y tensa cada músculo dejando sin tregua a su lascerada mente; pero ella es una joven fuerte convirtiéndose en una mujer aún más fuerte que como cada hembra en el mundo está preparada para enfrentar lo que ningún macho podría.

    La intención era mezclar la desnudez de manera estética, un poco de sangre pero más que nada trabajar en la expresión, tratando de hacerla capaz de transmitir su atormentada emoción en ese momento que nada tiene que ver con sus heridas físicas.

    Ésta es la primera obra que realizo completamente en una Galaxy Note 10.1 (Que a mi limitado entendimiento es la Cintiq más barata en existencia XD) y Sketchbook Pro que es a todas luces una bendición, LO PINC·$& AMO.    Tomó entre 6 y 8 horas creo.

    (Favor de votarla en NewGrounds si no tienen nada mejor qué hacer y todo comentario es bien recibido :3)

25 mar. 2013

Cada instante se pierde un pedacito de patria

    Ya no hay más palabras para describir el deplorable estado en que se encuentra el país tras la artificial fachada de éxito y hermosura abanderadas por un individuo cuya épica incompetencia rivaliza solo con el carisma que los medios tradicionales le atribuyen.

    Uno a uno se han "resuelto" los grandes problemas del país en semanas; en a penas unos meses todos los políticos se han vuelto trabajadores y aprueban a todo vapor reforma tras reforma; disciplinados, entusiastas y ejemplares vendedores de talla internacional con un jugoso stock de productos que ofrecer tanto en oro negro como en amplio rating para los milagrosos productos de siempre.

    Como fue predicho por muchos, un nuevo milagro mexicano se ve en un horizonte brillante descrito por las mismas televisoras que describen a los movimientos estudiantiles de 2012 como actos de vandalismo patrocinado, compuestos de jóvenes ignorantes y porros sin mejor oficio que marchar en pequeños contingentes en las principales ciudades del país.

    México repunta en un sistema de economías que estallan majestuosas cada vez que venden su patrimonio al mejor postor antes de apagarse por décadas lamentando solo generaciones más tarde la estupidez y visión cortoplacista de sus dirigentes; México arranca dejando atrás a un Brasil que protege sus recursos y a una China que defiende su independencia económica del dolar.

    ¿A qué costo se han logrado éstos 100 días de fuegos de artificio que describe Jhon Ackerman? ¿A qué costo se ha logrado ésta cirugía plástica que delata Denise Dresser? ¿Qué perdimos en esas acaloradas madrugadas de debate y legislación de nuestro heroico poder legislativo que tanto aplauden Azcárraga y Slim, los Salinas con y sin pliego? ¿Cuántos de los más de ciento veinte millones de habitantes se percatan del daño que sufrió nuestra amada patria en a penas cien días?

    Cada acto de gobierno ha vuelto a ser una ensayada coreografía para complacer a los magnates con los que actualmente (y casi desde tiempos inmemoriales) se prostituyen indiscriminadamente los políticos sin importar ya su color.    Dicho juego no se trata de saquear a los pobres para dar a los ricos, pues hay ricos que los son por derecho propio y pobres que lo son a pulso, se trata del círculo de poder que no compite con las mismas reglas del juego que todos los demás, que detiene al país completo estancado en la mediocridad reflejo de la propia de quienes lo componen, seres pusilánimes sedientos de dinero y carentes de principios.

    ¿En verdad no nos damos cuenta de que la máquina aplanadora del PRI (como la llamara un sabio) ha vuelto a echarse a andar si es que alguna vez se fue?

    Cada segundo que pasamos en el silencio y la comodidad de la apatía para con los asuntos de interés nacional es un segundo que caminamos en dirección contraria a un verdadero futuro brillante que merece esta nación; ese gigante dormido que alimenta a los cerdos que hacen fila danzando entre un cargo público y otro sin cumplir una sola de sus funciones; y que sin embargo sigue allí, esperando a que un pueblo, culto, inteligente y organizado lo despierte; un pueblo que, por el momento, desafortunadamente parece inmutable ante el dolor de su tierra madre.

    Cada día que pasa y que como mexicanos perdemos en el partido de futbol o la telenovela de moda es un día de prosperidad que le quitamos a las generaciones venideras; basta, ¡basta de silencio y conformismo!

¡Viva México en cada acto de libertad y de justa protesta en contra de sus saqueadores!
¡Viva México en el corazón de cada uno de sus habitantes que alza su corazón y su voz!
¡Viva México en cada persona que combate con su ética la corrupción desde su trinchera!

¡Viva México mientras al menos un alma lo defienda a contracorriente!
 
 

19 feb. 2013

Cyan del Arena Carmesí - Capítulo 1 – El mundo sobre los hombros



Ciudad está, aún para ser uno de los asentamientos humanos más grandes, en la calma acostumbrada de cualquier día de buen clima, sus cerca de mil habitantes se encuentran inmersos en sus actividades cotidianas bajo el cobijo y sombra de las ruinas de construcciones que datan de la era pasada, aquella en que se supone la Tierra rebozaba de vida, incluso de humanos según cuentan los pocos registros que sobrevivieron a la Última Primavera y al Otoño, majestuosas y fantasmagóricas despiertan la imaginación de los niños que juegan y retozan entre ellas, algunas tan altas como para verse desde la distancia.
La quietud de la vida en Ciudad incluso persiste durante los embates del clima gracias a un pequeño refugio subterráneo en que todos los habitantes y ganado pueden guarecerse; sin embargo la llegada de Agentes del Ministerio es algo para lo que quizá ningún asentamiento está preparado del todo, pues durante dichas visitas suelen requerir sacrificios grandes por parte de los habitantes.    A cambio de los insumos de cultivo, hijos, ganado y energéticos el Ministerio reclama agua, sangre, reliquias, metales e incluso personas, que se van para nunca volver.
La mayoría considera el sistema justo y de mutuo beneficio, confían en las decisiones del Ministerio, que se dice está a cargo de un grupo de hombres que han vivido desde la era pasada, al que los Agentes se refieren como Dios.    Dicho grupo supone estar permanentemente dentro de Capital, un asentamiento al que sólo los Agentes tienen acceso libremente.
La señal de que una visita de éstas se aproximaba era muy clara, nubes de polvo alzándose desde el oeste y el ruido de motores de la caravana; el ritual: todos los habitantes debían presentarse a firmar los libros de censo, incluso los niños, la única excusa para no hacerlo en el transcurso de los dos días que los Agentes pasaban en el lugar era estar muerto, en cuyo caso los familiares debían entregar el cuerpo de la persona, a cambio del cuál podían solicitar un hijo y una mayor ración de insumos.
                -Bueno, aquí vamos.
                Una silueta postrada en el suelo de un alto montículo observa Ciudad a la distancia mientras opera sus antiparras a la vez que cubre su vista del resplandeciente sol.
                Una especie de turbante color arena cubría la mayor parte de su rostro mientras una capa del mismo color cubría el resto de su cuerpo, sugerido femenino por los contornos bajo ella.
                -Katagmi, ¿es seguro proceder?- Dice la joven alzando la voz y mirando a sus espaldas sin levantarse de su acecho.
                Un par de metros detrás de ella cuatro figuras más en cuclillas esperaban; de entre ellas una apresuraba un lápiz sobre una libreta con una brújula y un anemómetro entre otros instrumentos ante ella.
                -Todo parece indicar que tendremos un bonito día hoy, sin embargo no me puedo quitar de la mente la sensación de que algo está mal en mis cálculos, aunque revisé ya tres veces- Contesta una de las personas, vestida como quien lanzara la pregunta, debajo llevaba los brazos descubiertos salvo por guantes y un reloj de pulso, una camisa gris oscuro con las mangas recortadas; un pantalón bombacho de color verde olivo y botas color café.
                -Ya veo, supongo que es mejor tener fe en tus números que arriesgarnos a que llegue una caravana antes que nosotros.
                -¿Iremos entonces Cyan?- Cuestiona el más corpulento de los presentes.
                -La carga es pequeña, ustedes se quedan, Shako y yo iremos- A penas concluye se desliza hasta donde se encontraban los demás recogiendo del suelo un maletín que se echa al hombro para luego comenzar a trotar en dirección a Ciudad seguida de inmediato por uno de los presentes quien cargaba un maletín similar. -Lamb, toma el montículo por si acaso- Grita mientras se aleja haciendo que uno más de ellos se ponga en pié y vaya a la posición donde la aparente líder había estado colocando en el suelo largo rifle que portaba en la espalda y apuntando en la dirección en que se marchara quien diera la orden.
                -¿Otra vez?, no lo entiendo Katagmi…- Comienza el hombre corpulento. –Parece que no se da por enterada de su importancia, siempre quiere hacerlo todo sola y arriesgándose.
                -No va sola Vruu, Shako van con ella y tienen al ángel de la guarda calibre .308 con ellos- Contesta la citada sin despegar la vista del papel y los instrumentos. -Y bien sabes mi opinión sobre la importancia de Cyan, es una líder de Altar y ya; muy buena en ello, muy hábil; es una gran amiga, la mejor que tengo; pero definitivamente no es la mesías…chicos, se pueden descubrir, no habrá viento en un rato- Concluye sin cambiar el tono de seriedad mientras se descubre el rostro y la cabeza para luego levantarse las antiparras sobre la frente.
                -Bah, no puedo creer que seas tan cerrada, díselo Lamb, dile que es una terca.
                -Yo no me interpongo en creencias ajenas Vruu; ni veo para qué discutir con un cabeza dura como tú o con un robot como Katagmi- Comenta el guardián armado desde el montículo.
                -No soy un robot- Contesta sin mirar y con el mismo tono que hubiera usado toda la conversación la joven de alborotado cabello lacio rubio platino.
                -Bip bip bop bip- Se mofa el hombre del rifle.
                En la distancia los dos mensajeros continúan su firme trote sin decir palabra; para cuando alcanzan el límite exterior de Ciudad un grupo de habitantes los avista haciéndoles señas.
                Cuando se acercan lo suficiente la líder se descubre revelando su juvenil rostro de ojos verde-azulados y cabello castaño claro, debajo de la capa una blusa corta que dejaba visible su atlético vientre con un tatuaje similar al botón de una flor, base curva y tres puntas de color muy similar al de sus ojos; sus pantalones holgados con múltiples bolsillos y botas color arena.    El personaje que la acompaña luce de una edad cercana, sus rasgos un tanto finos para un varón se acentúan por el cabello negro y cano largo a la quijada; su ropa en general descuidada toda de color verde oscuro con grandes manchas color óxido, claramente causadas por alguna sustancia y no teñidas voluntariamente.
                Innegablemente atractiva causa sorpresa a quienes reciben de ella y su compañero varios papeles y pequeños sacos que portaban en sus maletines.
                -Casi todo viene de Puente Grande, no hemos podido ir más lejos por el clima, digan a su gente que una caravana llegará en un par de días a más tardar, nos cruzamos con ellos a unos kilómetros de las montañas del Norte pero es muy probable que hayan ido hacia Capital primero.
                -Así haremos…- Responde el receptor esperando insinuando preguntar el nombre de la chica.
                -Y bien, ¿qué tienen para nosotros?- Responde ella ignorando completamente la insinuación sin gesto que delatara grosería.
                -A penas hemos encontrado un par de cosas- Intercede otro de los habitantes interponiéndose entre ella y su receptor para luego mostrarle una caja de cartón con varias piezas de artefactos y metal, atrayendo a ella la mirada de Cyan quien no puede evitar mostrar cierta decepción en el gesto, quizá imperceptible a los extraños pero no a su colega.
                -Escuche, sé que no somos como el Ministerio, ni pretendemos serlo, pero esto simplemente es muy poco en comparación con el trabajo que toma ir de asentamiento en asentamiento arriesgando el pellejo en el clima- Comenta el mensajero varón.
                -Pero es todo lo que tenemos, ya casi no encontramos cosas; hemos hecho lo posible.
                -Lo entendemos, sin embargo, también entenderán que la cantidad de reliquias que cada asentamiento ofrece influye en nuestra planeación de rutas, ténganlo en cuenta, podríamos dejar de aparecer por aquí- Continua el mensajero recibiendo la caja y metiéndola en su maletín.
                -Seguro que lo harán- Dice la joven lanzando una mirada severa a quienes los recibieran para luego dar media vuelta, cubrirse y volver por donde habían llegado.
                Desde la distancia.
                -Uh, la hicieron enojar- Expresa el tirador atrayendo la atención de los otros presentes.
                A penas unos minutos después todos se encuentran reunidos de nuevo sentados alrededor de una fogata enmarcados por el anochecer.
                -No te equivocaste Kat, hasta ahora hemos tenido un muy buen clima.
                -Los robots no se equivocan Cyan.
                -Entonces tal vez debería reemplazarte por otro robot Lamb.
                -Bah, es sólo una broma.
                -Cyan- Comienza el hombre corpulento llamando la atención del grupo entero y por ello duda en continuar por un momento en el cuál aclara su garganta arrojando breves miradas a cada uno de sus compañeros. –Yo… yo pienso que no deberías hacer eso… lo de hoy- Ante la inquisitiva mirada de la joven líder y el silencio de expectativa el hombre continúa con creciente nerviosismo en sus ademanes y voz. –Para eso estamos los demás, tú…tú solo tienes que dar las órdenes, nosotros…
                -Alto- Interrumpe la líder. –Déjame detenerte allí mismo Vruu, no vas a disuadirme de nada, sé por qué lo haces y lo agradezco, en serio, pero sea como líder o elegida de una profecía lo último de lo que me puedo dar el lujo es de la pasividad.
                La otra mujer del grupo hace un gesto de desaprobación girando ojos y cabeza siendo notada sólo por quien hablaba.
                -Yo soy, ante todo una nómada como ustedes, y sirvo a los intereses de los Altares, no a los míos propios; ninguno de nosotros lo hace, somos parte de algo más grande.
                -Nosotros no Cyan, solo tú eres parte de algo más grande, la profecía habla de ti, no de nosotros- Interviene quedamente el joven que la acompañara antes, Shako.
                -¡Ay por favor! ¿Soy la única con sentido común aquí?- Exclama con frustración moderada la joven rubia para luego levantarse y retirarse de la fogata a caminar, siendo en breve seguida por la líder.
                -Katagmi está completamente fuera de sí; ¿cómo puede negar la creencia hasta de su líder y “mejor amiga”?, siempre reacciona así cuando mencionamos lo de la profecía, de no ser porque la necesitamos incluso pediría que la enjuiciaran.
                -No seas excesivo Vruu, que eso te vuelve igual a ella, su falta de fe es lo que la hace ser así, y a veces es lo que nos salva el pellejo, pues también le hace ser muy buena en su trabajo; un día creerá pues tiene la bendición de ser mano derecha de la elegida; y entonces, verás que tiene un valor que ahora no demuestra por culpa de su cerrazón- Dice Shako en un tono tranquilo y compasivo. –Ella, como nosotros, es sólo parte del gran plan del creador; para quien yo sé que valgo porque cuidaré de la mesías hasta que él lo quiera; y por ello le estoy plenamente agradecido.
                Metros más allá ambas mujeres caminaban a paso lento.
                -¿Por qué no solo te acostumbras Kat? Es decir, eso hago yo.
                -No Cyan, tú no te “acostumbras”, tú te aprovechas de ellos y eso es muy diferente; y no me molesta de tu parte, sino de la de ellos y su obsesión.
                -Dicho así yo soy lo peor que existe en el mundo.
                -Tal vez, pero es tu manera de ser y simplemente es culpa de quienes crean en ridículas profecías el caer en tus juegos.
                -Solo dilo, ¿sí?, solo di que estás molesta conmigo porque me aprovecho, no trates de usar tu retórica conmigo, te conozco tanto como tú a mí.
                -Demonios Cyan- Estalla en una rabieta muy diferente de su seca actitud ante el grupo. -¿Algún día dejarás de jugar a ser una diosa?, creo que abusas de ellos.
                -Mucho mejor, eso quería escuchar de ti; y tienes razón, pero la respuesta es simple: no me detendré mientras nos convenga, y te incluyo.
                -¿Por qué? ¿Qué pasará cuando sea obvio que todos es falso?
                -¿Cuándo pasará tal cosa Kat? Yo no inventé la profecía, fue la anciana, y convenció a todos; y yo sólo tengo mucha suerte, eso es todo, no es que me vayan a sacrificar si no descubro Cyan del Arena Carmesí; incluso en caso de emergencia podría decir que cualquiera de las ruinas que hemos visto antes es Cyan, y entonces excavando e investigando tardarían años antes de darse cuenta de que no hay nada especial allí.
                -No subestimes la influencia de la fe en las personas Cyan, ellos creen de verdad que tú vas a cambiar las cosas; y eso te puede poner en riesgo eventualmente.
                -Entonces huiré, cuando eso pase me desapareceré para siempre de los Altares.
                -Ah pero qué terca eres.
                -Si confesara ahora mismo lo que yo creo no haría diferencia Kat; ellos seguirían creyendo; y cuando nazca una niña con siglas CRMS, la llamarán Carmesí y creerán que ella si es la mesías y que yo fui un accidente. Y sé bien de lo que es capaz la fe, incluso tan poderosas como el condicionamiento, me dicen elegida tan seguido que un día me lo voy a creer yo también- Concluye en tono bromista.
                -De acuerdo, tú mandas, pero no pedo evitar enojarme; sé que ellos se engañan solos, pero no puedo evitar sentir que es incorrecto jugar con ello.
                -Vivimos al borde de la extinción Kat, lo correcto es sobrevivir y punto; regresemos antes de que crean más cosas extrañas de nosotras.
                De vuelta donde estaban todos la velada pasó en silencio; roto solamente hasta que apagaron el fuego y Katagmi les indica que el clima es propicio para dormir, para lo cuál levantan una tienda de campaña en la que con poco margen caben los cinco.

21 ene. 2013

Linhhni - Capítulo ?: Los colores del viento


Capítulo XI: Los colores del viento

Restaurado Imperio Diplomático Méxcio-Tenochtitlan, Distrito Federal
(99.28ºO, 19.34ºN)
13:20 - 23/nov/2010

    La casa de Fiorella e Isis se encontraba en total silencio por la ausencia de sus habitantes, ambas hubieran partido un par de horas antes hacia Egypto. Oculta en la calma, caminaba LIINHHN-i sin hacer sonido alguno, olfateando, tocando los muros, abriendo puertas y cajones por todo el lugar con remarcado cuidado en cubrir todo rastro de sus actos. De a ratos en cuatro patas, la extraña joven escudriña cada rincón como si buscara algo tan pequeño como un alfiler evadiendo las ventanas y con pisadas tan imperceptibles como las de un felino. Haciendo gala de memoria fotográfica retira todos los discos de un librero en el cuarto de Isis y tras revisar el mueble los coloca de nuevo en el exacto orden en que los había encontrado.

    El Valhalla se estremece con el sonido de gritos y disparos, decenas de soldados dan casa al último producto del experimento del InfiniGen en los corredores y salas del tercer piso del complejo.
    La joven homínido se esconde en un estrecho conducto de aire tras huir de un contingente de militares, su cuerpo entero cubierto de sangre ajena a penas muestra unos cuantos rasguños que poco a poco se cierran mientras toma aliento escuchando el caos fuera de su escondite, cuidadosamente extiende el mapa con que se estaba guiando para leer en él una nota dejada en tinta roja al lado de un burdo dibujo en forma de mariposa: “Busca la mariposa del color de tus ojos, está rota, sólo queda un pedazo, está en el ala central del piso 3, tienes que llevártela y destruirla”
    A penas termina de leer, dobla el mapa velozmente al tiempo que se apresura a salir rauda del conducto para quedar a espaldas de media docena de soldados que sin si quiera tiempo para voltear la mirada caen al suelo convulsionándose violentamente luego de que fueran picados cada uno varias veces en cuello y rostro por un enorme aguijón de escorpión en la punta de una cola similar a la de una rata.

    Al menor sonido proveniente del exterior de la casa LIINHHN-i se quedaba estática mirando en aquella dirección por un instante para luego continuar la búsqueda que pareciera carecer de objetivo pues dejaba tras de si todo aquello que encontraba sin mostrar señal de interés, frustración o molestia.
    Meticulosamente había registrado ya toda la casa comenzando y terminando en el cuarto de Fiorella, allí se detiene observando desde el centro de la habitación cada rincón con especial atención en los múltiples dibujos pegados en las paredes, recordando así el que le había sido regalado, lo saca de una de las bolsas de su pantalón y desdoblándolo cautelosamente se queda luego con la mirada clavada en él.

    Desde una ventilación la creatura de ojos ámbar observa un cuarto vigilado por cuatro soldados que discuten acaloradamente sobre lo inútil de su labor en consideración con la crisis que pasaban las instalaciones, escasamente tres metros separaban a dichos individuos de la rejilla desde la que eran observados, sin embargo, el primer y estruendoso intento de salir de la creatura dobla hacia fuera sólo parte del tejido metálico sin hacer espacio suficiente cruzar llamando de inmediato la atención de los custodios quienes abren fuego contra aquél pequeño espacio. Encerrada al frente y con un largo y estrecho conducto a sus espaldas, LIINHHN-i puede hacer poco por escapar de varios de los certeros disparos decidiendo así lanzarse de nuevo al frente logra vencer la rejilla y salir, sin embargo a penas se incorpora y sin entender cómo, su vista queda cegada por completo, se siente mareada y sin control alguno de su cuerpo mientras éste cede a la gravedad carente de fuerza, mientras cae recupera poco a poco su mirada borrosa, trémula y sin profundidad, para mirar el techo al tiempo que se desploma hacia atrás azotando su peso entero sobre su espalda.
    En el suelo, incapaz de moverse y con todos sus sentidos confundidos, vagamente escucha a uno de los soldados festejar, los otros se escuchan acercándose, los disparos se habían detenido un instante antes, los hombres discuten mientras uno de ellos da una fuerte patada en el vientre de la caída, lo que ella escucha pero no siente, la claridad de su vista junto con sus otros sentidos vuelve de a poco y su cuerpo se agita en espasmos a lo que los sujetos reaccionan alejándose y apuntándole de nuevo. Sin embargo ella no controlaba lo ocurrido, no podía pensar, no sentía nada.

    Suspirando LIINHHN-i se sienta en el suelo sin perder de vista aquél dibujo que Fiorella le había dado, se queda así largo tiempo, el rostro sereno, la respiración relajada.
    -¿Por qué no eres como los otros humanos? ¿por qué los demás humanos son tan diferentes de mamá y papá?
   Guardando el dibujo con la misma precaución con que lo hubiera sacado se acomoda y abraza sus piernas con la mirada perdida, sin gesto alguno comienza a silbar los mismos sonidos de un jilguero.

    Frente a la entrada del ala central del tercer piso del Valhalla, ante las incrédulas miradas de cuatro soldados yacía el cuerpo de la prófuga creatura, un disparo más afortunado que certero había hecho entrar una bala en el ojo derecho de la joven que al instante se había desplomado, un creciente charco de sangre rodeaba cual halo la cabeza de la víctima que tras unos instantes inmóvil comienza a temblar mientras espasmos recorren su cuerpo y agitan sus extremidades con creciente frecuencia; los espectadores apuntan sus armas de nuevo pero uno de ellos los disuade con un movimiento para luego acercarse sin perder la guardia. LIINHNN-i vuelve poco a poco a escuchar, a ver, aunque la primera sensación que llena sus sentidos es un terrible dolor mientras su gusto le revela sabor a plomo, pólvora, sangre y carne quemada, su escasa conciencia devuelta le hace intentar torpemente alcanzar el mapa en el suelo que escapa de su alcance por centímetros murmurando a la vez: “Mamá...” “Papá...”.
    Los soldados se llenan de pavor al escuchar la voz humana y débil de la creatura que parecía contar sus últimos momentos de vida. Aquél más cercano se inclina a tomar el papel que trataba de alcanzar la agonizante joven.
    Con desesperación LIINHHN-i intenta hacerse obedecer por su brazo queriendo evitar el extraño tocara si quiera el papel, pero su control sobre su cuerpo vuelve despacio por lo que a penas puede dirigir y alzar el brazo, sin embargo, en el momento mismo que el soldado toca el papel su fuerza entera parece volver en un instante, una ira incontenible nubla sus pensamientos y como si de un tigre agazapado se tratara, salta desde su indefensa postura para morder el cuello de aquél sujeto con fuerza tal que los otros presentes escuchan huesos crujiendo y un ahogado quejido que a penas gorgorea antes de apagarse. Reaccionando cuan rápido les permite la sorpresa levantan sus armas para apuntar, lo que sin embargo parece hecho en cámara lenta en comparación a los movimientos de la joven que avienta el cuerpo de su primera víctima hacia uno de ellos al tiempo que sus manos, coronadas con largas y afiladas garras, se clavan hondamente bajo las quijadas de los dos restantes a quienes jala violentamente para estrellar sus cabezas, los cascos retumban pero ambos usan desesperadamente sus manos para tratar inútilmente de evitar la asfixia causada por las profundas heridas en sus cuellos, el último ileso de ellos, a penas se deshace del cuerpo que hubiera caído sobre él es abatido con una mordida en el cuello.
    Cuando la joven se incorpora para entrar a la antes custodiada habitación, revela en su rostro la falta de uno de sus ojos dejando en su lugar una carnosa cavidad en que venas se veían latir aceleradamente aclarando el tejido rápidamente, luego de entrar al lugar y dar unos pasos, no sólo su ojo se encontraba recuperado, si no su cuerpo entero, sin embargo el sabor a quemado y pólvora, y una sensación extraña en su cabeza la hacen tambalearse hasta quedar a penas apoyada en la pared, sangre corría desde su recién recuperado ojo goteando sobre el papel en su mano sin que pudiera evitarlo.

    La melódica reflexión de la visitante se prolonga mientras su mirada se concentraba en una fotografía pegada en la pared, prácticamente oculta tras hojas con dibujos. En ella una Fiorella irreconocible con el cabello medianamente largo en natural tono castaño y un uniforme escolar, al lado de Marie quien compartía la misma indumentaria.
    -¿Ella es como tú?, ¿hay más gente como tú Fio?- Expresa suavemente LIINHHN-i, en su voz se percibía melancolía. -¿por qué eres así?...como papá-
    De forma ágil y abrupta la joven se pone en pié de un salto y tras un par de sigilosos pasos llega hasta la ventana desde la cuál observa a la distancia el auto de Fiorella acercándose a la casa, asegurándose de hacerlo fuera de la vista de la anfitriona la joven visitante sale a la terraza y velozmente trepa al techo de la casa y para cuando se disponía a alejarse se detiene mientras recuerda el momento en que Fiorella le había ofrecido que la puerta de su hogar siempre estaría abierta para ella, refleja en su mirada cierta duda sobre qué hacer y termina por acostarse allí mismo, y quedarse mirando el cielo mientras escucha a las habitantes de la casa llegar.
    -No era tan difícil después de todo, y no creo que sea prudente aceptar tanto dinero por un par de horas de trabajo- Dice Fiorella al tiempo que comienza a subir las escaleras.
    -Johanes será muchas cosas Fio, pero nunca tacaño, así que lo que yo creo que no es prudente es despreciar su amabilidad, además hacen falta unos focos para la casa y te acabaste mi champú- Contesta Isis riendo al tiempo que sube detrás de su amiga.
     Cada una va a su respectivo dormitorio desde los cuales charlan sin cerrar las puertas.
    Desde el techo de la casa LIINHHN-i escucha con detenimiento mientras piensa en lo rápido que había otorgado su confianza, sentimientos encontrados revoloteaban por sus pensamientos, las escenas de la noche anterior y de algunos días antes se entrelazaban con recuerdos más antiguos de su largo viaje sabiendo que había encontrado algo que buscaba pero tal vez no estaba lista para manejar pues su sentimiento de odio para con la raza humana era fuerte y bien fundamentado, aunque también lo era el amor que había sentido por los que llamaba sus “padres” y de quienes empezaba a ver mucho en la joven con quien hubiera confesado sus orígenes días antes.
    El cálido sol bañaba su ser entero y sus brillantes ojos ámbar danzaban de lado a lado mientras a lo lejos muy en alto miraba a un grupo de aves planear, su aguda vista detallaba para ella incluso las plumas de aquellos animales mientras un suspiro coronaba su meditación.
    -Oye Fio, ¿Entendí mal? Creí que tu amiga “Lin” se quedaría un tiempo, quería invitarla a ella también a ver el totalmente renovado Egypto- Comenta alegremente la joven rubia irrumpiendo en el cuarto de su compañera de casa.
    -Bueno, si, pero ella, pues va y viene, ya sabes como tú, además ¿no querrías cruzar otras palabras con las demás personas que no fueran publicidad?-
    -Ah, no todo es publicidad, me gusta regalar experiencias gratas-
    -Define regalar-
    -De acuerdo, tú ganas- Concluye Isis mientras se retira de la habitación riendo luego a coro con su amiga.
    Ni un detalle de lo que ocurría abajo escapaba de los agudos sentidos de la visitante en el techo, incluso podía escuchar los latidos de de las habitantes, oler el perfume de cada una como si estuviera a su lado, quizá nunca antes había prestado tanta atención a un ser humano, nunca le habían importado los detalles como le estaban atrayendo en ese momento, con determinación en la mirada llega casi de un sólo salto hasta el borde del techo sobre la terraza del cuarto de su anfitriona, tras dudar un instante baja y toca la puerta.
    El sonido proveniente del exterior causa aun breve sobresalto en Fiorella quien se recupera al reconocer la silueta tras las cortinas de la terraza.
    Desde la otra habitación Isis escucha la exclamación de su amiga, sin embargo permanece recostada sobre su cama hasta que el ruido de la puerta de la terraza seguido de un saludo entre las otras jovenes la hace reaccionar y levantarse para ir a buscar explicación para la absurda situación.
    -¿Qué hacías allá afuera?- Entra la bailarina con un gesto de intriga casi cómico. -¿Y por qué no decías nada? ¿Se te cerró la puerta o algo así? Qué mala eres Fio ¿por qué no le habías abierto?
    -Yo...- Comienza la extraña, siendo interrumpida por un ademán imposible de interpretar por parte de la ingeniera. -Dije que te explicaría todo. ¿Ahora es un buen momento?
    -Depende, si explicar todo, incluye que me digas por qué estabas en la terraza, adelante- Contesta la joven rubia mostrándose divertida, interrumpida por el sonido de su teléfono móvil sale corriendo sin dar explicación.
    Aprovechando la situación Fiorella se acerca abruptamente a la visitante y luego en silencio confirma que su compañera de casa estaba al teléfono.
    -Escucha, Lin, déjame hablar con ella antes, por favor.
    -¿Debo entender que ella no es tan buena como dices o simplemente que no entenderá?
   -Lo segundo, te aseguro no es una persona malvada, pero lo estuve pensando y creo que es mejor que se lo explique antes.
   -De acuerdo...- Responde en tono suspicaz.
   -Gracias.
    Unos minutos después Isis vuelve al cuarto de su compañera con evidente prisa.
    -Fio, me voy, ¿te acuerdas de Humberto? ¡me invitó a salir!
    -Qué bien, diviértete.
    -No me esperes despierta- Concluye y se va la joven rubia sin percatarse si quiera de la ausencia de Lin.
    -Deus ex machina a mi favor para variar.