19 feb. 2011

Linhhni - Capítulo ?: Hermosa ingenuidad

Capítulo ?: Hermosa ingenuidad


Restaurado Imperio Diplomático Méxcio-Tenochtitlan, Distrito Federal
(99.28ºO, 19.34ºN)
00:15 - 23/nov/2010

La quietud de la ciudad por la noche se extendía en todas direcciones, sin embargo el acelerado pulso de Fiorella parecía retumbar en su cabeza alejándola de cualquier tranquilidad, la crónica que estaba escuchando sobre la vida de la “Cazadora de gatos” se entrelazaba aceleradamente en su mente con los centenares de historietas y animaciones que al cabo de años había visto, se fundía con decenas de preguntas que no se atrevía a decir para no interrumpir la introspectiva narración de aquella misteriosa joven, perdía contacto con la realidad para tornarse casi un sueño, sin embargo, Fiorella se aferraba a creerla al pié de la letra con la ilusión con que un niño escucha las aventuras de un antiguo caballero andante.
Las palabras de la chica de revuelta cabellera y brillantes ojos ámbar delataban una amplia gama de emociones que contrastaban por completo con su primer encuentro con la estudiante de ingeniería, sus gestos y tonos llenaban de color los momentos que describía.
-Entonces, LIIWHN-i me explicó todo, me dijo que era lo que los humanos pretendían, el por qué estábamos allí, me confesó sobre lo ocurrido a LIIAHN-i con lágrimas en los ojos, entendí que el porvenir simplemente traería más dolor a ambas, que era inevitable enfrentar el perverso propósito de los militares, entendí entonces lo que dijo “papá”, no podía arriesgar la vida de ninguno de ellos, y tenía que salir algún día del Valhalla para contar todo lo que allí pasó- Apasionadamente continuaba la joven mirando muy ocasionalmente a su atenta oyente, lo fluido de sus palabras resultaba sorprendente para un ser que antes hubiera parecido casi salvaje, sus pensamientos se conectaban ágilmente y sus memorias sonaban cual ocurridas días antes, frescas, vívidas. -Desde el Sandbox escuchamos cómo llegaron los militares exigiendo a Yuri les mostrara el resultado de los experimentos, yo oía claramente el agitado corazón de “mamá”, estaba muy asustada, aún más que el resto de los investigadores, les aterraba la idea de revivir lo que había pasado a mi antecesora, pero aún más que eso, las intenciones de los militares que lejos de interesarse en lo que nostras eramos, les importaba ver sangre derramada sin razón, LIIWHN-i estaba aún arrepentida de haber asesinado a LIIAHN-i, quien le suplicó lo hiciera por el dolor que le ocasionaba vivir, “No dejes rastro de mi”, le dijo, ella quería desaparecer por completo para no ser objeto de más experimentos militares, y ahí estábamos, en la misma situación, está vez era LIIWHN-i quien pedía ese destino, había esperado por meses a que alguien pudiera llegar a hacerlo...- Hace una pausa y exhala profundamente. -...me negué, yo no quería hacerlo y ella insistía, me atacó incluso queriendo obligarme, yo sólo huía, me alejaba de ella tratando de convencerla de desistir, pero era ágil, fuerte y más sabia que yo-

Cada movimiento de la loba era igualado en ágiles reacciones de la pequeña silueta antes humana más allá de cualquier agilidad posible para el mejor atleta, saltaba, corría, esquivaba en flexiones y movimientos imposibles incluso a nivel biológico para una persona, pero la creatura canina era perseverante, continuaba pareciendo acercarse cada vez un poco más a asestar una mordida certera.
Los presentes observaban estupefactos aquella danza, la niña “ojos de lémur”, parecía tener años de vida y haber sobrevivido a decenas de enfrentamientos de esa clase, no era posible para ninguno entender cómo un ser de a penas meses de edad pudiera comprender a tal grado la situación de vida o muerte en que se encontraba, los militares crecían su emoción como si en cualquier momento fueran a iniciar con ovaciones.
-Cinco minutos y medio, y no ha recibido ni un rasguño- Exclama el uniformado de más alto rango. -No está si quiera transpirando o titubeando, esa creatura es un espécimen magnífico, inicien las pruebas de resistencia y supervivencia cuanto antes, quiero saber sus límites, las agencias estarán complacidas con el resultado-
Repentinamente la pequeña homínido falla una esquiva, y las poderosas mandíbulas de la otra creatura alcanzan su blanquecino brazo a centímetros del hombro, haciendo de inmediato brotar una estela de sangre que enmarca el turbado gesto de la pequeña que concluye con un estruendoso grito reconociblemente humano que hace estremecer a todos los oyentes, conmoviendo incluso a algunos de ellos.
El breve esbozo de humanidad de la pequeña se torna poco a poco en un rugido igualmente fuerte mientras cambia su gesto de dolor en ira, del cuál escapan lágrimas que resultan imperceptibles salvo para Fermín quien observa ocultando a penas en serenidad su preocupación por la niña. La irreconocible creatura lanza un brutal zarpazo empujando sobre la loba todo su peso y fuerza hasta estrellarla en el suelo para inmediatamente lanzarle una mordida certera al cuello. Carne y músculo colgaban de la profunda herida en su brazo recrudeciendo la escena en que el encuentro se había suspendido.

-No supe qué pasó conmigo, como si hubiera abandonado mi cuerpo por un instante la sometí, a penas recobré la conciencia para evitar ahogarla- Narra la joven cazadora sin perder un instante la atención de la chica de gafas. -Ella me murmuraba que lo hiciera, no pude...¡no quise hacerlo!.

Yuri estaba estupefacto, Isadora cubría su rostro con sus manos, Fermín tensaba cada músculo de su cuerpo.
Finalmente el pequeño ser homínido libera a su presa, se aleja unos metros y se sienta a lamer su herida mientras su metamorfosis se revierte lentamente,
-¿El lobo está muerto?- Pregunta el militar de más alto rango a lo que uno de los científicos responde negando con la cabeza tras revisar datos en un monitor. -Bien, conservaremos ambos especímenes por un tiempo, ¿la nueva creatura sana como el lobo?-
-No lo sabemos, no hemos podido hacer pruebas aún.
-No toleraremos más retrasos Yuri, es su responsabilidad entonces ver que esa herida sane lo antes posible para continuar con el proceso de prueba- Concluye terminantemente para luego dar una instrucción con la mano partiendo así en compañía de toda su comitiva.
-Por lo que ocurrió luego me arrepiento de no haber concedido su deseo a LIIWHN-i, cada prueba era más terrible que la anterior, los humanos no conocen límite para la crueldad, lo único que me mantuvo viva y cuerda fue el amor de mamá y papá, a escondidas del resto de los investigadores y del propio ejercito hablaban conmigo, me contaban del mundo exterior, me consolaban, me tranquilizaban cando estaba al borde de estallar en rabia, un sólo gesto de ellos tras el vidrio era suficiente para cambiarme por completo el sentir, me dieron la esperanza de que todo algún día terminaría, incluso me calmaron cuando los militares decidieron matar a LIIWHN-i.

En una oficina del tercer piso del Valhalla, se encontraban el jefe de investigaciones y varios militares, habría pasado poco más de un año del primer encuentro entre los dos únicos especímenes portadores del InfiniGen vivos, la tensión inundaba la habitación, densa como un humo invisible, se responsabilizaba a Yuri por fracasar en producir más núcleos del valioso material genético ya que a penas quedaban un par de millares.
-Hemos intentado de todo, no estamos gastándolos sin razón, una vez separadas de los filamentos de aluminio las células se vuelven muy frágiles-
-Llevamos años, y escúcheme bien Yuri, años, recibiendo la misma excusa, si le hemos permitido continuar es por el logro en las creaturas, pero no es suficiente si no podemos ni reproducirlas ni crear más-
-No hay método de inseminación que no hayamos intentado-
-Pues quizá debamos traer a otro equipo de investigación-
-Hacer eso sería desperdiciar el conocimiento adquirido por el actual a lo largo de estos años, tiene que creernos sobre lo que le hemos demostrado, ese material sigue siendo incomprehensible-
Sin dar advertencia alguna el militar sentado frete al investigador se levanta y le dispara en la pierna haciéndolo caer entre dolorosos quejidos.
-Ésto es lo que pasa cuando dejan que estos civiles tengan poder- Explica el uniformado a los otros presentes enfundando el arma. -De ahora y en adelante cualquier comportamiento insubordinado por pequeño que parezca deberá ser erradicado por cualquiera que sea el medio, pues parece que es necesario recordarles a todos aquí que están por una sola razón, para servir a la patria a cualquier costo- Concluye dirigiendo una despectiva mirada al caído científico. -Llévenselo de aquí- Dos de los presentes levantan a Yuri por la fuerza y llevan fuera del lugar. -Teniente, mate al lobo- Dice el temible personaje extendiendo la mano con un cilindro de cristal conteniendo un líquido indistinguible de agua hacia uno de los soldados restantes en la oficina. -Sin que lo sepan los civiles- Entrega el cilindro.

-La envenenaron, debieron usar sangre de LIIAHN-i para crear una sustancia capaz de hacer eso, sufrió por casi dos días hasta que la soltaron en el Sandbox para que yo la viera morir, lo escuché de los militares, querían saber si yo tenía una voluntad que romper, y estuvieron cerca de lograrlo, mamá me detuvo.

Mientras Fermín vigilaba la entrada del laboratorio en el piso más profundo del Valhalla, Isadora se encontraba sentada sobre una cubeta dentro del Sandbox con LIINHHN-i recargada en el regazo.
-No entiendo mamá, ¿por qué los otros humanos son así?, ¿qué quieren?
-Creen que eso los hace mejores que los otros, tratan de demostrar su poder así, a través del miedo, y nosotros no podemos hacer nada, están armados y nosotros encerrados, pero tú, tú tienes que crecer fuerte para demostrarles quién eres, y que no eres sólo un juguete.
-¿Cuándo podré hablar?
-No lo sé mi niña, no lo sé...

-Ese día LIIWHN-i salvó mi vida al pedirme con su último aliento bebiera de su sangre envenenada sin que nadie lo supiera, pasé semanas enferma, pero generé resistencia a la sustancia con que la mataron a ella. Pasaron años enteros de torturas que llamaban pruebas, los investigadores desaparecían y eran reemplazados por otros, sólo mamá, papá, Iigor y Yuri continuaban, aún cuando Yuri trató varias veces de quitarse la vida los militares lo pudieron impedir. Mis padres me enseñaban cosas, el comportamiento, idiomas, expresiones, por algún tiempo nos escribíamos cartas que ocultábamos como basura en el Sandbox, incluso sencillos dibujos, me dieron los pocos ratos de felicidad que recuerdo en mi vida, mientras para todos yo era sólo una conejillo de indias con forma humana que a penas gruñia o emitía sonidos, que jamás los miraba, para ellos dos yo era un ser digno y hermoso, era su hija.

-¡Mírate nada más Lini!- Exclama Fermín en la tenue luz del Sandbox dirigiéndose a una adolescente de cabello grisáceo y pupilas ámbar, la silueta escultural de su desnudo cuerpo revelaba músculos definidos y rasgos altamente femeninos.
En contraste, sobre el español se veían pesar ya más de cinco décadas, canas en su cabello y barba, su piel blanca por la falta de contacto con el sol por varios años, su sarcasmo había desaparecido ya y daba lugar a una actitud prudente y formal, perfil encorvado y extremidades trémulas y delgadas delataba además daño por el tiempo vivido en cautiverio.
-Ya luces como toda una mujer-
-Eso no me gusta- Dice la joven dando una vuelta como bailando creciéndole coloridas plumas entre el cabello y bajo los brazos, así como en una larga cola similar a la de un quetzal. -Prefiero ser un ave-
-Tú eres tú, sin importar lo que parezcas mi niña- Fermín da la vuelta para irse. -Casi lo olvido- Se detiene sacando un enorme papel desordenadamente plegado de su bata ofreciéndoselo a la chica quien se apresura a recibirlo perdiendo las plumas en el acto -Memoriza ese dibujo, adiós.
Saliendo del lugar el investigador es interceptado por Isadora, aún siendo casi diez años mayor que él, el gesto jovial de la mujer parecía no haber desaparecido ni cedido su brillo ante las numerosas arrugas en su rostro, los años pesaban en su lento y cauteloso andar y el prolongado encierro era visible en ella de la misma manera que en su colega.
-¿Se lo diste?
-Si, espero que le ayude lo que tú y yo ya no podremos ayudarle.
-Confió en que Dios la protegerá en nuestra ausencia.
-Es lo menos que él puede hacer luego de dejarla en nuestras terribles manos.
Mientras ambos caminan para salir del solitario laboratorio se interponen ante ellos militares que los rodean rápidamente apuntándoles con sus armas, aparecen luego un militar de rango y uno de los investigadores más novatos del equipo, el segundo, con marcas de golpes por todo el rostro y parte de la ropa desgarrada, señala a la pareja.
-Ustedes dos nos tienen que responder un par de preguntas.
Mientras tanto, en el Sandbox LIINHHN-i incada observaba detalladamente el extendido papel sobre el suelo, revelando en él planos arquitectónicos de lo que pareciera un edificio invertido, varias anotaciones en tinta roja de la familiar letra de Isadora se encontraban dispersas en el dibujo que los grandes ojos ámbar recorrían de un lado a otro a gran velocidad.
-¡Es Valhalla!- Exclama para sí la chica con profunda sorpresa. -Pero...- El silencio de su meditación le permite escuchar la orden militar dada a quienes llamaba mamá y papá lo que le trae un helado escalofrío que le recorre el cuerpo entero, sin embargo antes de cualquier otra reacción vuelve la vista al papel para ver una nota al final del mismo:
“No grites, no pelees, ya no queda nada en este lugar para ti sólo huye, te amamos. Hasta siempre hijita”
Siguiendo la nota un pequeño y simple dibujo de un corazón con tres figurillas humanas, siendo la pequeña del medio distinguida por dos pequeñas amarillentas manchas de café simulando los ojos del personaje, en la distancia, se escucha una discusión, que termina abruptamente con seis disparos. La joven se ve tambalearse como si toda fuerza en ella desapareciera, su gesto perdido ahogado en lágrimas, emitía sonidos guturales casi inaudibles que parecieran producto de asfixia, su vista se nublaba mientras su corazón se escuchaba latir aún a la distancia como si fuera a romper sus costillas, le fallaba el oído, la vista, su gusto se llenaba de sabor a hierro por la sangre que brotaba de la apretada mordida de sus propios labios que se descarnaban al compás del rechinido de sus dientes. Lentamente, sus trémulas manos se alzan hasta su cabeza la cual comprimen con fuerza reflejada en sus marcados músculos, sin reparo en si misma comienza a estrellar su cabeza contra el suelo con violencia suficiente para descalabrarse en apenas un par de impactos, manchando drásticamente el ya descuidado plano ante ella con su llanto y heridas.
Se detiene con la frente sobre el suelo justo observando con los ojos casi desorbitados el corazón dibujado en él.
Cada experiencia vivida con la pareja de investigadores se repetía en su mente en una acelerada sucesión que se interrumpe con la súbita aparición de luces desde el exterior del Sandbox lo que la saca de su autodestructivo trance haciéndola levantarse y correr hasta una de las paredes de acero con el plano arrugado en mano en apenas un parpadeo, su aceleració la hace chocar con enorme fuerza contra la misma sin embargo inmediatamente comienza a trepar por la pared en movimientos idénticos a los de una salamandra llegando en instantes hasta el techo a más de quince metros de altura para encontrarse con una rejilla metálica tras la cuál se veía un conducto de no más de 40 centímetros de diámetro, el tejido de acero cede a sus descontroladas mordidas costándole numerosas cortadas en el rostro y luego el cuerpo entero cuando se introduce en el reducido túnel, no se queja si quiera, no se detiene, sus huesos crujen cuando se empuja dentro del conducto, no gesticula, no emite ni el menor ruido mientras se somete a una tortura tras otra.
-La creatura...no está...¡no está!- Exclama alarmado el investigador novato escoltado por militares al observar el vacío ecosistema y las lecturas de los instrumentos en él.
Seis horas más tarde, se escucha un estruendoso grito fundido con el rugido de un león, continuo, doloroso, cambia entre tonos, semeja un clamor humano de nuevo, luego un aullido, los pájaros alzan el vuelo desde árboles tan distantes como un kilómetro, el desolado paisaje de una tundra es apenas interrumpido por una construcción militar rodeada de decenas de cuerpos uniformados tendidos sobre la nieve, ni una sola construcción se ve en los alrededores, de dicho complejo.
En el techo de la construcción LIINHHN-i alzaba su estruendoso clamor al cielo, siendo ya el único sonido en kilómetros a la redonda. Su silueta indistinguible, sostenida en una única pierna, uno de sus brazos a penas colgando por la carne, de su destrozado torso emergían pedazos de piel, en su rostro sólo uno de sus brillantes ojos amarillos permanecía, ningún otro ser vivo bajo ninguna circunstancia podría permanecer con vida quedando a penas parte de si como le quedaba a ella.
Desafiando cualquier posibilidad, una sola creatura había enfrentado a más de dos centenares soldados armados asesinando hasta el último de ellos con sus propias manos en a penas unas horas.
Cuando su grito finalmente se extingue llévase con él toda su fuerza pues trastabilla y falla en mantener el equilibrio cayendo del techo carente por completo de movimiento hasta el suelo doce metros abajo; en cuestión de minutos, una manada de lobos siberianos se reúne en torno al yaciente cuerpo de la joven.


13 feb. 2011

Linhhni - Capítulo ?: La bella y la bestia


Capítulo ?: La bella y la bestia

URSS, ???
(--ºE, --ºN)
03:00 – 01/nov/1974

    El sexto piso del Valhalla se encontraba en entera calma, la noche, un concepto ya meramente teórico para quienes habitaban el lugar ya desde hace años, era imitada en varios de los pasillos por la luz atenuada a un tono amarillento proveniente de las lamparas que en otras horas del día resplandecieran en fluorescente blanco.
    Fermín, el “psicólogo”, como ya lo llamaban sus compañeros, era el único del equipo de investigación que se encontrara en tal piso, vencido ya por el sueño acomodado en una silla frente a un resplandeciente tanque de liquido amniótico artificial, dentro del cuál se observaba la calma silueta con la forma bebé humana.
    Pese a la apariencia de la creatura suspendida en el anaranjado líquido, era un tabú llamarle humano, o considerarle si quiera algo parecido, las instrucciones eran precisas, sería un sujeto de estudio y nada más, el propio Fermín había advertido a sus colegas que la creatura muy posiblemente carecería de conciencia, pues por más que su apariencia engañara a los ojos, no se trataba de un humano, la regla se extendía incluso a los mandos del ejercito quienes tenían ordenes de “sancionar” cualquier comportamiento sospechoso de aquél ser o de cualquiera hacia él.
    Ajeno al abatido investigador la pequeña silueta se retuerce por primera vez desde su gestación, su contenedor siempre a bajas temperaturas estaba diseñado para retardar lo más posible el crecimiento pues otros experimentos habían probado fracasar al desarrollarse a temperatura ambiente creciendo sin control o si quiera forma, los escasos dos éxitos anteriores, un lobo blanco y un chimpancé, habían demostrado que sólo a bajas temperaturas y sólo en óvulos de mamíferos superiores se podía desarrollar embriones alterados para contener el InfiniGen, “Cromosoma de Dios” como lo apodaban. Nuevamente el pequeño ser se mueve, la hostil proximidad al punto de congelación del medio pasaría desapercibida ante tal evento, pues dichos movimientos incluso recordarían a un infante regular pateando dentro del vientre materno.
    Aunque el evento pasaba desapercibido al único posible observador, no escapaba de los instrumentos que rodeaban el contenedor que tras un breve retraso comienzan a parpadear y a mostrar diversas gráficas en pantallas, el sonido de discos duros comenzando a girar es quedo, sin embargo basta para despertar a Fermín quien se mueve aletargado y ajeno al evento, hasta que el parpadeo de luces y pantallas llama su atención hacia el anaranjado líquido.
    -Ya veo, por fin se movió- Expresa en solitario el hombre mientras se acerca a mirar. -Hola, temo advertirte que eres el ser más desafortunado de la historia- Continua con ceño de ligera preocupación, luego se acomoda en una silla frente a una computadora para leer los datos que esta mostraba frenéticamente.
    La cría tenía una piel casi transparente, apenas un mechón de cabello grisáceo, miembros delgados en comparación con el regordete bebé humano promedio, y justo revelaba enormes ojos amarillos que recordarían a los de un lémur más que a los de una persona.
    -¡Cielos! Eso si es extraño- Observa el investigador desconcertado el rasgo tan inusual del ser que en ese momento tenía la vista perdida y baja.
La sorpresa hace que Fermín se levante y vuelva a acercarse al tanque, se percata entonces de los detalles: movimientos en la boca, instintivos, como buscando el pecho materno, ligeros temblores en pies y manos, parpadeos aletargados, todos ellos prematuros a la percepción del intelectual.
    -Cuarenta semanas de gestación a dos grados de temperatura y parece tener doce o quince meses- Mantiene la mirada sobre las dilatadas pupilas del cabizbajo ser. -Creí haber visto todo con los otros dos-
    Repentinamente la pequeña creatura dirige una definida mirada hacia el investigador quien se sobresalta ante lo intempestivo del hecho dando un par de pasos hacia atrás, cada movimiento seguido de cerca por los ojos ámbar de redondas pupilas negras que se dilataban y contraían en cada movimiento.
    -Eso es perturbador- Tratando de alejar el miedo con un fallido tono sarcástico Fermín se aleja hasta encontrarse en la computadora que hubiera operado antes, buscando a tientas la silla sin poder quitar la mirada del ser que parecía devolverla con ojos ampliamente abiertos y curiosos. -¡Para!, deja de hacer eso- Exclama con un ademán sin forma incapaz lograr resultado alguno, es entonces que se percata que un localizador en el bolsillo de su camisa vibraba, al sacarlo nota que la creatura lo observa, y al moverlo que lo sigue con la mirada. La tintineante luz blanca del dispositivo le ofrece al fin una explicación al confundido investigador quien se siente aliviado cuando al apagarlo pierde la atención de la creatura -Ésto es demasiado para seguir acá sólo, eso me da escalofríos- Con el localizador en mano escribe un par de palabras en él y lo guarda, para retomar luego su puesto en la computadora mirando de a ratos por encima del monitor hacia el contenedor marcado al frente con letras color gris salvo por el primer par de vocales resaltadas en brillante cían: “LIINHHN-i”.
    Unos minutos después la quietud del laboratorio se rompe con la llegada de Isadora, la bióloga griega parte del equipo que entra mostrando una colorida mezcla de emociones encendiendo las luces del lugar acercándose apresurada a la pequeña creatura homínido.
Reaccionando de inmediato a las intensas luces fluorescentes el ser se retuerce ocultando el rostro en una cerrada posición fetal en la que permanece inmóvil para cuando la curiosa recién llegada se acerca.
    -Dijiste que ya se movía Fermín- Dice la bióloga.
    -Bueno, está todo en video si te interesa, parece ser particularmente sensible a la luz, pese al reflejo interno del tanque miró la alarma de mi localizador con mucho interés, debe ser que la cegaste al encender todo el laboratorio con la imprudencia de cualquier estudiante- Reclama el citado.
    -¿Miró?, ¿abrió los ojos?, y... ¿es como los otros dos?- Cuestiona de nuevo la mujer con notable interés ignorando por completo el regaño que se le había propinado.
    -Pues no, hasta ahora sólo han sido de una misma forma y color, no presenta los cambios inestables de ninguno de los otros en el mismo estado de desarrollo, de hecho tampoco presenta comportamientos erráticos aún, apaga las luces y quizá la cosa se mueva-
    La investigadora dirige una breve y casi imperceptible mirada de desaprobación a su interlocutor y luego obedece la instrucción.
    Pasan algunos minutos antes de que el pequeño ser comience a relajar su postura, sin embargo no abre los ojos y parece haber vuelto al estado en que estaba antes de su primer movimiento, los instrumentos lo confirman ante la confundida dupla de observadores.
    Tres meses más tarde, en el mismo laboratorio el equipo de científicos completo miraba a través del vidrio reforzado que los separaba de lo que pareciera un pequeño jardín, a una niña de apariencia de un par de años de edad se encontraba siguiendo ágilmente los movimientos de una mariposa que se posaba de a momentos en las plantas que había en el lugar a lo que su perseguidora reaccionaba quedándose completamente estática sin importar la postura en que se encontrara en ese momento.
    -¿Y bien Yuri?, ¿ya les decimos que su arma suprema es tan violenta que trata de matar a un insecto de cansancio?- Exclama Fermín causando incluso que algunos de los presentes trataran de ocultar su risa del jefe de investigación.
    -No digas tonterías, ya te dije que no es un arma, esas creaturas encierran los secretos de la naturaleza viva, además no deberías jugar con eso, sabes que ellos no están jugando y que no por que hayamos llegado tan lejos nos darán cualquier trato especial-
    -En cuyo caso, esa cosa no es si quiera como los otros dos, no ha presentado mayor capacidad, el lobo es hasta ahora lo más cercano que hemos estado del éxito y es incontrolable, ¿qué experimento nos queda? ¿un elefante?-
    -¡Basta Fermín!, ¿tienes que burlarte de todo?, esa creatura es el logro de todos, no puedes decir que se trata de un fracaso-
    -Claro que no, no es para nada un fracaso Yuri, para nosotros es el trabajo más grande de nuestras vidas, pero no es lo que ellos quieren, y eso es lo que nos debe preocupar-
    El sonido de una de las puertas del lugar interrumpe la discusión atrayendo las miradas hacia el séquito de soldados que escoltaban a uno más cuyo uniforme delataba de mayor rango.
    -”Speak of the devil...”- Musita Fermín.
    El contingente se acerca con sincronía hasta el punto de observación obligando a los intelectuales a hacerse a un lado.
    -¿Es esa la creatura resultado de células de humano?- Cuestiona imperativamente el alto mando del pelotón.
    -Así es, es el “LIINHHN-i” y justo...- Apresurase a contestar el líder del equipo de investigación sin poder concluir antes de ser interrumpido.
    -¿”El”? No necesito ser biólogo para decirle que es de nuevo una hembra- En tono arrogante y de notable desaprobación continua el autoritario militar. -¿Han hecho las pruebas correspondientes como con sus otros “él”?-
    -En realidad sólo hemos observado pues no presenta características notables como las de los otros sujetos, por ello aún no hemos hecho ninguna prueba de ese tipo y...- De nuevo es interrumpido.
    -Espero que podamos comenzar con ellas mañana mismo, aunque también espero me pueda mostrar algo ahora, ¿qué tiene?- Dirigiendo una mirada inquisitiva a Yuri el pedante personaje se queda estático.
    -Si me lo permite creo que debemos esperar antes de sacrificar otro sujeto en un experimento sin condiciones adecuadas, no es prudente que arriesguemos a ésta creatura como lo hicimos en su momento con “LIIAHN-i”, han sido casi cuarenta núcleos de InfiniGen invertidos para llegar a este último ser-
    -Tiene entonces hasta mañana para tener sus “condiciones controladas”, si el sujeto no responde positivamente simplemente será descartado, no podemos mantener a estos seres vivos sólo para diversión de ustedes, a las 1800 del día e mañana estaré aquí de regreso con algunos mandos que esperan un resultado de sus experimentos Yuri, y no querrá decepcionarlos- A penas termina el individuo de hablar da la media vuelta y se retira escoltado por su séquito.
    Todos los presentes estaban sin habla, el líder pálido ante las amenazas del soldado.
    -Si lo que quieren es otra carnicería, hay que dárselas Yuri, tienen que entender tarde o temprano que están desperdiciando los núcleos en sus juegos sádicos- Interviene Fermín en su característico tono de sarcasmo.
    -Cállate Fermín, la creatura no parece si quiera tener defensas, “LIIWNH-i” la hará pedazos como hizo con “LIIAHN-i”, ¿no hay nada que puedas hacer Yuri?, sólo estamos desperdiciando semanas de investigación en apuestas entre militares sádicos- Interviene la bióloga griega.
    -Déjalo Isa, está tan atado de manos como tú y yo, mejor sólo hagamos preparativos para darle esperanzas a la nueva de sobrevivir a “los experimentos” militares- Concluye el español colocando la mano en el hombro de la mujer quien dirige una breve mirada al frustrado y enfurecido director del proyecto para luego acompañar a quien la guiara.
    La pequeña silueta infantil de ojos amarillos entre tanto seguía retozando tras la mariposa, sus movimientos imitaban cada vez con mayor precisión los del insecto que perseguía, igualando las crestas y valles en la ruta de vuelo de la mariposa doblando y extendiendo las piernas, además el grisáceo cabello había cambiado su color a un rojo tenue idéntico al de las alas de la mariposa, sin embargo, ni uno de los investigadores parecía haberlo notado aún pues se encontraban enfrascados en discusiones en cada grupo de trabajo ciertamente distraídos con los pensamientos puestos en las directivas del militar que hubiera interrumpido las observaciones.
    Para cuando el insecto se posa de nuevo en una flor la pequeña homínido observa detenidamente para luego acercarse a otra flor y sin perder de vista a la mariposa extiende hacia la planta la lengua mientras que esta cambia poco a poco de forma, alargándose entre los pistilos y pétalos.
    Entre tanto Isadora y Fermín preparaban lo necesario para que él entrara al jardín a recolectar todas las muestras posibles de la creatura que desde el momento en que había sido puesta en dicho lugar había ingerido ya buena parte de la corteza de un árbol y parte de las hierbas, sin embargo, pareciera poco comparado al acelerado ritmo de su crecimiento.
    Para cuando el investigador español entra al jardín el pequeño ser se encontraba con toda su atención en el único matorral con flores del reducido ecosistema, sin embargo tras un par de pasos de él, llama la atención de la otrora distraída creatura que en apenas un par de ágiles movimientos se coloca detrás del matorral, perdiendo en el acto las características que unos instantes antes había imitado del insecto.
    Aquel lugar era una reproducción de un bosque, con un par de árboles jóvenes y matorrales, rodeado completamente de paredes de acero cuyo brillo prácticamente reflejaba el contenido, el ambiente con un clima controlado por maquinaria que simulaba desde leves brisas hasta nieve, iluminado por una enorme cantidad de focos cubriendo el techo que se alzaba a más de 15 metros del suelo y que eran también controlados para simular distintas condiciones de iluminación natural, los investigadores lo llamaban Sandbox, y había sido diseñado para conocer las capacidades de los productos del InfiniGen, su adaptabilidad o interacción con lo que pudieran encontrar en el exterior, otros animales eran llevados allí para ser sujetos de prueba en términos de interacción con los especímenes creados en el Valhalla.
    Mientras desprendía un trozo de corteza mordida Fermín es sorprendido por la creatura que lo observaba agazapada en cuatro patas desde no más de cinco metros de distancia, girando la mirada hacia el punto de observaciones nota que no hay siluetas tras el entintado cristal, recuerda además haber detenido por un momento todo instrumento de medición del lugar para evitar contaminar datos con su propia presencia.
    -¿Qué más quieren de ti?- Expresa en voz baja y suspira. -Te desarrollaste en cuestión de semanas, puedes caminar como un humano o como un chimpancé en el tiempo en que cualquiera de nosotros a penas desarrollamos pulmones, eres el logro más grande de la ciencia y sólo te ven como un gallo de pelea- Continuá mientras labora dirigiendo de a ratos la mirada a la curiosa creatura. -No te mentí cuando te dije que eras el ser más desafortunado de la Tierra pequeña-
    Para cuando la recolección termina y Fermín está por salir del Sandbox se da la vuelta para mirar de nuevo al ser a quien descubre desprendiendo fragmentos de corteza para juntarlos en su mano imitando lo que él mismo hubiera hecho hace unos instantes.
    -Ojalá no te maten mañana pequeña- Casi susurra el español.
    -¿Qué dices?- Pregunta Isadora sobresaltando a su oyente.
    -Te estoy diciendo...- Responde ágilmente el investigador ocultando su sorpresa. -Que si ya notaste la extraordinaria habilidad que tiene el ser para imitar.
    -Imitar qué...- La mujer se asoma por encima del hombre para mirar la curiosa escena - ¿Ese no es un comportamiento muy avanzado para...?- Interrumpida por una señal de su interlocutor quien la lleva a una pequeña oficina tras cerrar el Sandbox y arrojar las muestras en un escritorio sin darles mayor importancia. -¿Qué pasa?- cuestiona ella con ligera preocupación sobre la extraña actitud de su colega.
    -Sólo a ti te puedo decir ésto, por favor, jurame que no le dirás a nadie...-
    -¿Estás bien?, ¿Qué te ocurre?...-Pregunta Isadora con creciente preocupación.
    -No es sobre mi, es sobre ella- La simple expresión basta para hacer a la mujer palidecer, la mano del hombre señalaba hacia el Sandbox, sin embargo había llamado “ella” a la creatura, una falta suficiente para enfrentar a los militares. -Yo la he observado desde el principio, no estamos lidiando con un simple animal, está consiente, lo sé, y ya no aguanto verla al saber lo que le espera, ¡es una niña Isadora, sólo una niña!, la forma en que mira e imita, si, son comportamientos avanzados, sabe, piensa, y no sólo ella, LIIAHN-i también lo hacía, el InfiniGen no es algo con lo que debamos seguir jugando, si mañana la loba hace pedazos a esa pobre creatura será mi culpa, yo soy el responsable de entender los comportamientos de nuestros animales, y fallé, no comprendo a LIIWHN-i, y eso va a matar a esa niña- La entonación dolorosa de sus palabras, lo errático de su lenguaje corporal, nada cuadraba con el compañero que la mujer creía conocer, sin embargo una profunda simpatía por él le era inevitable. -El día que la sacamos del tanque, su expresión, era de verdadero dolor, no reacción, dolor consiente, el cambio de temperatura le dolió hasta los huesos, su rostro, es tan humana como tú o yo, no sólo ha crecido físicamente, su cerebro crece al mismo ritmo, aprende más rápido de lo que podemos entender, así como la loba aprendió a abrir la primera puerta de su jaula en un par de días, ella imita lo que ve en instantes, es absurdo que nos engañemos con que se trata de algo parecido a un humano, es algo más allá- Con los ojos prácticamente al borde del llanto el “psicólogo” hace una pausa para mirar a su estupefacta compañera. -Ahora me puedes juzgar, entregarme si quieres, no te culparé, pero no podía más, y creo que delatarme sería lo mejor, pues si no te voy a pedir ayuda con algo muy peligroso-
    El grupo de científicos es de pronto interrumpido de toda actividad cuando Isadora regresa al punto de observación principal dando instrucciones de manera enérgica.
    -Vamos a sedar a LIIWHN-i, a partir de éste momento, debemos tranquilizarla para que mañana su comportamiento no sea el que manifestó antes, no podemos permitir que mate al sujeto nuevo, necesito de todos para otras ideas para restringir las acciones de la loba sin que los militares lo noten, Yuri ¿estás de acuerdo?-
    -¡Claro!- Reacciona el líder del proyecto como si saliera a penas del trance que hubiera iniciado casi una hora atrás, el plan aún siendo sencillo parecía revivir el ánimo del equipo.
-Para este plan lo último que necesito son los comentarios inoportunos de Fermín, así que empecemos de una vez aprovechando que está ocupado con las muestras- Exclama con firmeza.
    El contingente se mueve rápidamente a una sala de juntas.
Entre tanto, aquél que fuera el único investigador en los alrededores del Sandbox vuelve a entrar, se encuentra con la pequeña silueta echada en el pato cerca del matorral con flores.
    -¡Oye!- Exclama el español haciendo que el ser se levante de un salto quedando en cuatro patas observándolo con cautela en una posición que recordaría a un felino listo para atacar -Quizá no me entiendas del todo, pero estoy seguro de que si lo haces en parte- Dice mientras se inca mostrando las palmas de las manos y con un ceño calmado, acto que de inmediato relaja a la creatura que alza ligeramente el torso y lo observa por un instante antes de poco a poco imitar la pose del hombre. -Has escuchado, has visto el idioma de los humanos, ¿verdad?-
    -Que...de...la..un...el...si...los...tú...no...y...es...- Sobrepasando cualquier expectativa del investigador la pequeña creatura comienza a decir algunas sílabas, su asombro crece al entender se trataba de algunas de las palabras más comunes del lenguaje, no sonaban como el balbuceo de un bebé, si no como repeticiones grabadas.
    -¡Detente!- Exclama el intelectual perdiendo su al instante su serenidad y sin poder contener más su llanto.
    -”Linai”...”sanbox”...”yuri”...”femín”...- Continua el pequeño ser esbozando una sonrisa poco a poco mientras las palabras más complejas comenzaban a salir de su boca.
    Olvidando por completo cualquiera de sus planes, lo delicado de la situación, incluso el riesgo de ser descubierto en tan temerario acto Fermín se levanta velozmente a abrazar a la pequeña niña con la respiración agitada, la voz cortada y movimientos temblorosos.
    -Para- Apenas murmura él.
    -”Cratura”...”liunai”...”arma”...”ininigen”...- Sigue diciendo la creatura emocionada, casi orgullosa, sin temor aparente al contacto del investigador.
-¡Detente!, ¡Cállate!- Exclama el hombre tomando con leve firmeza los hombros de la pequeña.
    Finalmente se hace silencio, el gesto de la creatura delata asombro ante la situación, sus enormes ojos amarillos completamente abiertos reflejaban el doloroso gesto de llanto de su captor quien con trabajo articulaba las palabras.
    -Nunca debes hablar o te van a matar, te vamos a lastimar mucho, te haremos mucho daño, como lo hemos hecho con tus antecesores, pero nunca debes hablar, ¡jamás!, si dices una sola palabra no dudarán en asesinarte, te suplico que no lo hagas, aguanta, soporta el dolor que vendrá como cuando saliste del tanque, sin una palabra, debes vivir, el mundo debe saber de ti algún día, por eso, por favor, nunca hables- Fermín le propina un último abrazo a la pequeña y luego sale del Sandbox dejando tras de si al pequeño ser estático.
    Para cuando cae la noche ambos cómplices se reúnen en la cafetería del primer piso como si de una cena cualquiera se tratase, sabían que al ser un lugar público era de los pocos espacios en todo el complejo donde no eran escuchados por micrófonos o vistos por cámaras de seguridad de manera constante.
    -¿Lo hiciste?- Pregunta Isadora a penas se sienta con dos tazas de café en mano.
    -No pude-
    -¡¿Qué dices?!- Exclama ella en voz baja.
    -No pude, habló- Dice rápidamente Fermín dejando a su compañera nerviosa tratando de articular palabras sin éxito alguno. -Me acerqué y comenzó a repetir las palabras más sencillas, artículos, sílabas, luego nombres, no pude más Isa, no pude decirle que mañana sólo huyera, le pedí en vez de eso que jamás hablara o la matarían-
    -No habló, ¿sólo repitió palabras?- Logra finalmente expresar la mujer. -¿y esperas que entienda lo que le dijiste?, ¡Teníamos un plan!-
    -¡Falló!...fallé, buenas noches- Concluye él levantándose sin haber probado bocado de pan o gota de café.
    A la mañana siguiente en el más profundo piso del complejo los investigadores recorrían aceleradamente de un lado a otro los al rededores del Sandbox tomando medidas, lecturas, escudriñando pilas enteras de papeles, el plan hecho un día antes estaba por ponerse en marcha, el espécimen LIIWHN-i, que tenía ya varios meses confinado en una jaula de a penas un par de metros a temperaturas por debajo del congelamiento, debía que ser contenido para darle oportunidad al LIINHHN-i de sobrevivir a su inminente encuentro.
    Las medidas de restricción puestas sobre la creatura canina eran el resultado de su encuentro con el éxito posterior, LIIAHN-i, una hembra de chimpancé, durante el cual el comportamiento levemente agresivo pero simple de la loba cambió radicalmente de un momento a otro pues en cuestión de segundos asesinó brutalmente al primate en un sádico espectáculo que no dejó mayor rastro de LIIAHN-i que las manchas de sangre cubriendo el reluciente acero del Sandbox, LIIWHN-i ingirió hasta la última astilla de hueso de su víctima en no más de dos minutos durante los que ninguno de los espectadores pudo si quiera moverse del pánico que tan sangrienta masacre les provocó. El ejercito consideró un completo éxito el resultado de tal “experimento”, por lo que la premisa dada al equipo de científicos era encontrar una creatura capaz de sobrevivir e incluso matar a la indomable loba por lo que ordenaron de inmediato utilizar células humanas ignorando todas las razones en contra ofrecidas por los científicos, quienes incluso intentaron utilizar óvulos de depredadores más grandes como panteras y tigres, sin embargo sin lograr éxito alguno, quedando así sin argumentos para contravenir las órdenes militares. De no lograr crear un ser capaz de detener a la feroz bestia, la investigación con núcleos terminaría y simplemente se buscaría controlar y reproducir al primer ser.
    El InfiniGen en la Matrushka se agotaba, y los militares exigían a los intelectuales descubrir la manera de producirlos pues aunque los sujetos creados hasta ahora poseían células capaces de mutar completamente en fracciones de segundo no poseían una sola célula que conservara las propiedades únicas del llamado “Tejido de Dios”.
    Las gruesas paredes del Sandbox estaban diseñadas para contener incluso una explosión, rodeándolo, se encontraban media docena de jaulas separadas por varias placas y tipos de puertas del ecosistema, una de ellas habitada en ese momento por LIIWHN-i que ante la hostil temperatura permanecía en aparente hibernación.
    -Introduciendo gas inhibidor al ambiente de la jaula uno- Se escucha la voz de Isadora en la sala de observaciones dando cuenta del procedimiento que llevaba a cabo el equipo.
    A penas el gas entra en la jaula la loba reacciona como si sólo hubiese estado durmiendo poniéndose de inmediato en pié a ladrar y gruñir frenéticamente. Del otro lado del muro, la creatura homínido retoza y con ágiles zancadas llega hasta la pared que escondía tras de si la jaula uno sentándose ante ella queda con la mirada clavada en el borroso reflejo de su clara piel sobre el acero.
    -Incrementando gradualmente la concentración de gases- Dice uno de los miembros del equipo en voz alta sin apartar la mirada de un monitor.
    -Sólo tranquilízate, se buen perro- Murmura Isadora.
    Los ladridos de la canina comienzan a diluirse poco a poco en gruñidos forzados mientras que del otro lado de la pared de metal la pequeña creatura de forma humana comienza a ladrar, no se trataba del sonido de una persona imitando a un perro, por el contrario, los sonidos que emitía eran prácticamente idénticos en tono y volumen a los del otro espécimen que al escuchar el primer ladrido ajeno se silencia por completo para instantes después caer abatido por los efectos sedantes del gas.
    Tras el grueso vidrio del ecosistema se reunían uno a uno los investigadores para observar atónitos los llamados caninos emitidos por la pequeña silueta dentro del Sandbox.
    -¿Qué hace?
    -Ninguno de los otros mostró un comportamiento imitativo como ese.
    -No es eso lo único extraordinario- Participa Fermín quien hubiera estado callado por horas de manera atípica -Hay más de un metro de metal y otros aislantes entre el Sandbox y las jaulas, o esta habitación, ahí dentro debería estar aislado de cualquier sonido exterior-
    -¡Basta de charla!, ¡todos apresúrense los militares están en camino!- Grita Yuri a penas cuelga el teléfono.
    -Dijeron que llegarían por la tarde Yuri, ¿Qué hacemos ahora si LIIWHN-i está inconsciente?- Exclama Isadora consternada.
    -Pónganlo en el Sandbox, que despierte ahí, sólo nos queda esperar que lo haga pronto-
    Tras una breve pero acalorada discusión, las órdenes del líder de investigaciones son acatadas y la jaula de la loba es abierta hacia el pequeño ecosistema, la última puerta se abre justo frente a LIINHHN-i que reacciona alejándose despavorida hasta quedar tras un árbol, los engranes y pistones de los mecanismos de seguridad hacen temblar el ecosistema ligeramente mientras acercan la jaula hasta el hueco dejado por la placa de acero que se había levantado para luego inclinarla poco a poco dejando al inmóvil animal resbalar hasta el pasto. Tras la silueta de la loba las puertas se cierran una tras otra dejando el Sandbox con su regular apariencia.
    Desde la distancia la pequeña creatura de forma humana observa inclinando la cabeza de una lado a otro, luego se agazapa y lentamente comienza a cercarse al otro ser, para cuando está a menos de un metro se detiene y ladra quedamente.
    -No, aléjate- Susurra Isadora con la mirada clavada en la ventana de observación mirando luego a su silencioso cómplice quien se recargaba con desgano sobre el vidrio.
    Al no recibir respuesta a su llamado el ser homínido se acerca hasta el punto de prácticamente tocar la nariz de la loba con la propia.
    Todos los observadores contienen la respiración recordando lo ocurrido meses atrás, miran como queriendo hacer algo para separar a las dos creaturas, con el pulso acelerado repasan sus memorias con detalle, el momento parece prolongarse infinitamente, sin embargo es roto cuando el ser canino reacciona bufando a lo que la otra creatura sólo responde alejando su rostro, otro bufido y otro más, al cabo de los cuales la loba comienza a incorporarse ignorando la otra presencia.
    -Aléjate, sólo aléjate- Murmura la bióloga griega apretando los puños con clara preocupación en el gesto.
    -Ojalá no te hayas equivocado Beaumont- Dice Fermín para luego darle la espalda al Sandbox cabizbajo y con los brazos cruzados.
    Para cuando el canino se percata del otro ser se aleja unos pasos, tambaleante aún por los efectos del gas comienza a ladrar y gruñir siendo casi de inmediato imitado por LIINHHN-i que a su vez comienza a cambiar su aspecto, sus pupilas se cierran cual felino, su cabello se eriza mientras más de él emerge justo a la mitad de la espalda recorriendo toda su columna, sus colmillos se alargan aun por encima de sus labios y sus piernas cambian hasta imitar la misma estructura osea del otro ser, una metamorfósis que le toma cuestión de segundos la vuelve irreconocible a los presentes.
    -No puedo creerlo- Dice Yuri temblando al ver la imposible escena,
    -¿Qué demonios?- Exclama Isadora asustada.
    Entonces entra al laboratorio el contingente de militares dividiendo la atención de todos los presentes.