14 jul. 2010

Los sindromes del héroe-villano y del villano-héroe

    Han sido tema de innumerables películas, novelas y obras de teatro, son de hecho una de las materias primas favoritas en la creación de historias sobre las ralciones humanas, no dudo tengan un nombre elegante en el estudio del comportamiento humano y no dudo tengan ya un millón de explicaciones y demás, pero yo en mi feliz ignoracia de todos eso no me tiento el corazón para ponerle un nombre lo más "catchy" posible.
    El síndrome del héroe-villano consiste en lo que le suele suceder al personaje que es el ejemplo a seguir de rectitud o justicia o cualquier virtud en general y a quien, la vida misma o su archirival, pone en una situación tal que en una ocasión parece actuar de manera diametralmente opuesta a su comportamiento de chico bueno, y en ésto quiero hacer hincapié en la parte de "una ocasión", pues es como funciona este síndrome.
    Lo que pasa en dicha situación (para quién no recuerde de innumerables películas) es que el mundo entero, en un instante deja de confiar en el héroe, en ocasiones alguien le queda, el mejor amigo, o la pareja, pero generalmente incluso esos dos últimos le dan la espalda justificados en argumentos tales como "pensé que eras diferente", "nunca creí que fueras capaz", "lo esperaría de todos menos de ti", etc. pero al final, el a veces enfermizo exceso de humildad que se le pone al personaje del héroe o cualquier otra obstrucción en la comunicación hace que él (o ella, aunque francamente no recuerdo un caso en femenino de este síndrome) no pueda explicar lo sucedido y por lo tanto se vea en la necesidad de hacer todo tipo de peripecias para demostrar su innocencia. Ya suena más familiar ¿no?, el punto acá es que dicho síndrome no sólo aparece en las películas si no en la vida real, es un hecho de todos los días que alguien, que a los ojos de las personas siempre actua de manera correcta, se vuelva peor que el que nunca actua o incluso a veces peor que el que siempre actua de manera incorrecta tras caer en una confusión como la planteada anteriormente.
    Dado que es poco probable que la persona real promedio se vea envuelta en situaciones épicamente heróicas como las de las películas o se vea atrapada en un plan malévolo de un archienemigo, lo más normal es que el síndrome del héroe-villano se le presente a través de las palabras, muchas veces por más que el héroe sea conocido por alguna virtud, una frase malentendida o sin conocimiento del contexto (o voluntaria ignorancia del mismo por parte de quien lo escucha) puede llevar a una situación tal en la que el personaje que siempre ha sido un modelo a seguir se desvanezca en un instante para ser reemplazado por el ser más despreciable de la faz de la Tierra.
    Es un hecho que está en la naturaleza humana, pues es mucho más común de lo que normalmente parecería, y parte del problema radica en que funciona tambien al revés, es decir, existe tambien el síndrome del villano-héroe, que implica la situación completamente inversa en que un personaje vil se vuelve virtuoso tras una situación conveniente, nuevamente haciendo énfasis en la singularidad del evento.
    Una confianza, amistad o amor construidos a lo largo de años pueden ser desarmados en cuestión de segundos de acuerdo a lo expuesto, tanto por un héroe volviéndose villano como por un villano que pronto parece el héroe, por lo tanto lo conveniente sería estudiar y conocer bien ambos síndromes para, principalmente evitar caer en el primero y no abusar del segundo pues ésto último causaría volverse un ejemplo más de la fábula de Pedro y el Lobo.
    Evitar el primero es un asunto complicado, habría que "monitorear" cada palabra y frase y contexto y charla que uno tiene, improbable. Como evitar no es posible sólo queda reparar, sin embargo una parte muy importante del complejo del héroe-villano es que el esfuerzo requerido es generalmente enorme (al grado de que a Bruce Willis o Tom Cruise les toma entre 120 y 205 minutos resolverlo, imaginemos entonces que a cualquier otra persona le tomaría al menos meses) y lo que no se ve en las películas es que es además desgastante y desmoralizante para el héroe quien, al ver que su reputación pende de un hilo, pierde al menos un poco su confianza en quienes lo rodean pues parecieran estar ávidos de encontrar momentos para traicionarlo. En la vida real en la que el final feliz no llega, no por falta de felicidad si no por falta de un final (salvo el de la pijama de madera que nos espera a todos que no siempre es muy feliz) una persona puede enfrentarse 'n' veces al síndrome del héroe-villano desgastándola, lastimándola y principalmente haciéndole perder su entusiasmo por ser el héroe; luego entonces cambiándolo de hecho a ser más villano que héroe con el correr del tiempo (No en todos los casos claro, hay héroes que nunca se rinden y esos, esos mismos, son queienes mantienen vivos los ideales y principios en un mundo de constante desgaste)
    Expuesto el problema se ha avanzado ya medio camino, no se ve una solución fácil pues es en apariencia un asunto muy visceral con el que no se puede razonar, sin embargo más vale al menos saber de qué se va a morir para tomar las medidas adecuadas para retrazar lo innevitable por el puro gusto de seguir viviendo.

6 jul. 2010

Iniciativa México - Otra tomada de pelo

    Y de pronto me llega este correo cadena cargado de referencias (válidas por cierto) a los eventos históricos que involucran a políticos con comunicadores y que se dirige a ese conocido personaje Aguirre (el técnico de la sellección mexicana de hijos de jugadores de futbol y asociados comerciales diversos S.A. de C.V, creo, no estoy seguro) que dice cosas como que "ellos" son los que deben cambiar, refiriéndose a los primeros citados, y haciendo mucho hincapíe en que el pueblo está harto e Iniciativa México no es más que otra farsa.
    Leí éste correo y quedé asombrado por lo bien entrelazadas que estaban las frases reaccionarias, con muy buenas analogias sobre la poca importancia de los logros del "Tri" contra los verdaderos logros que ocurren en las venas menos "faranduleras" de nuestro país, citas mediáticas y basura ideológica de una izquierda mediocre.
   El autor sin embargo deja ver a través de una buena ortografía que al menos tiene preparación y un mínimo necesario de respeto por su lector; por ello tambien concederéle el beneficio de la duda de si mi apreciación es acertada o no.
   En este correo menciona algo muy importante: "boicotemos a los..." (susodichos abyectos pelafustanes malagradecidos regordetes llenos de poder y avaricia en el gobierno y medios) pero no meciona el cómo, y he ahí lo mejor de su trabajo, NO LO ARRIESGA del todo pidiéndole al lector lo que verdaderamente importa, sólo dice el qué y no el cómo.
   Al no arriesgarse del todo asegura la circulación del mensaje pero seguramente que tambien vende una posible malinterpretación (nuevamente cediendo el beneficio de la duda) pues no le pide al mexicano que lo lee: "deja de ver la tele y tus telenovelas para idiotas, como Sin senos no hay paraiso o Smallville", "deja de apoyar el flujo bestial de recursos en el mundial que ya todos sabemos que Nike ganará el mundial", "cambia a México dejando ya de leer el periódico más amarillo en vez de un libro o una revista de ciencia", "deja de convertir en retrasado mental inducido a tu hijo pidiéndole que baile o patee un balón por que ahí está el éxito y no en las universidades".
   El autor critica a los que se le han trepado a la pirámide del poder olvidando que todos ellos nacieron en un hogar mexicano en el cuál valores como la viveza y la envidia son los más importantes, en un pais donde no hay quien se atreva a boicotear a las televisoras dejando de ver televisión muy lejos estamos de cualquier cambio, y por ello, los pequeños chispasos alegres de cambio como éste de Iniciativa México es que funcionan tanto pues le dan material al incompetente promedio de intentar ser famoso y al sub-incompetente promedio para criticar al primero; Iniciativa México es, por seguro, una farsilla más. pero es tambien un foro para que al menos un par de ideas le recuerden al pueblo mesicano que si hay por qué ser mejores en nuestro metro cuadrado y que si estamos mal representados en el gobierno es por que lo permitimos, siendo apáticos a las votaciones, ladrones empedernidos de derechos de autor, ventajistas naturales ávidos de oportunidades para evadir la ley, monstruos devora comerciales alérgicos a la autocrítica y la reflexión.
  
   Mi propuesta es entonces: Mexicano, deja de hacerte el tonto culpando al vecino y haz algo tú, que la tierra, el agua, el aire o los demás animales, no son culpables de que se respire mediocridad entre el Río Bravo y el Río Hondo, si no los millones de habitantes humanos que perdemos el tiempo en la apatía en vez de en la mejora de nustro propio ser y hacer.